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Lo deseaba

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bar obscuroCansado de la vida por ninguna razón especial, mato mi tiempo, y a mi mismo, bebiendo de en bar en bar, no me importa cual sea, con tal de que sea oscuro y barato, donde mi cara de mortaja no me haga resaltar de los demás y barato por razones obvias. Por esto mismo tengo predilección por un pequeño bar de habiente siniestro donde el maquillaje de los allí asistentes asustarían al mismísimo miedo, sin duda mis ojeras y mi cara descompuesta por los litros de alcohol no llamaran la atención entre todas esas caras pálidas y tanto piercing colgado de ellas. Sin duda estaba fuera de habiente pero no le parecía importarle a nadie, yo me colocaba en un lado de la barra sin levantar la vista de mi baso de licor, menos en un momento, en que, por esas razones inexplicables, levante y gire la cabeza, entones vi, como dos ojos negros tenían su mirada clavada en mi, me quede paralizado, el frió de esa mirada me había congelado totalmente, mi cara era una mueca de terror y de sorpresa como si al girarme me hubiese encontrado de golpe con una escopeta recortada apuntándome a la cara. Pero no era algo tan horrible, aunque con mirada amenazante, la belleza de esa mujer esa indescriptible. Ahí parado, sin poder dejar de mirar a esa mujer que hacia lo mismo desde la otra parte del bar, entre nosotros bailaban una veintena de personas, estos parecían fantasmas, ninguno se cruzaba entre nuestras miradas. Las ganas de echar otro trago se hicieron mas fuertes que esa parálisis, así que gire cabeza, aparte la mirada, y me bebí el resto del alcohol. Aguante unos segundos observando el brillo de los hielos en el baso, pero tuve que volver a mirar. Ahora ella estaba mas cerca, estaba en medio de todos los que estaban bailando, allí de pie y con la mirada fija en mi, ninguno de los que estaban a su alrededor osaban rozarla.¿Que quería esa mujer de mi?, ¿Por qué me miraba? Estas preguntas pronto iban a tener respuesta. Ella comenzó a mover los labios lentamente e inexplicablemente oí una voz que me susurraba al oído, como era posible si yo no tenia a nadie tan cerca, era una voz femenina, ¡era su voz!, la oía claramente aun estando a unos metros de mi y por encima de la música, oía a la perfección lo que me decía, ella estaba haciéndome una pregunta. Su voz susurrante sonaba como el murmullo de las hojas en el bosque cuando las agita suavemente el aire del anochecer me dijo: ¿lo deseas?Totalmente absorto en esa pregunta y sin pensarlo dos veces, de mi boca salio la respuesta, en voz baja y temblorosa dije: sí. Instantáneamente una mano fría de largos y huesudos dedos me cogieron de la cara y ladeo mí cabeza, yo no podía hacer nada para resistirme, no me sentía con fuerzas. Todos los que estaba bailando habían desaparecido, es mas, juraría que ya no me encontraba en el bar, pero que estaba pasando, que era ese moustro que me tenia atrapado.  Con una voz chirriante y desgarrada, este me grito al oído: ¡hueles a muerte!, ¡quieres la muerte! Al terminar la frase me asesto un mordisco en el cuello, note como mi fuerza vital pasaba a ser de mi asesino, alimentando a la criatura, pero no me importaba en absoluto. Era lo que yo deseaba.

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