Los hombres de negro

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    Desde los años 50, el fenómeno ovni esta relacionado con la aparición de unos hombres con traje negro encargados de hacer callar a testigos y confiscar pruebas que podrían evidenciar existencia extraterrestre. Estos son comúnmente llamados “hombres de negro”, o “silenciadores”. Es cierto que en la mayoría de encuentros, los testigos afirman tener un lapso de tiempo en el que no recuerdan nada y hablan de entrevistas hechas en su propio domicilio, y cuando están solas, de estos peculiares hombres impecablemente vestidos, generalmente corteses, pero amenazantes, y que en general suelen poseer una amplia información acerca de la vida del testigo, y sobre todo acuden a él antes de que informe a nadie sobre los avistamientos, con lo que surge la pregunta de ¿Cómo saben lo que el testigo ha visto?. En otros casos les visitan para tratar de convencerles que lo que han visto nunca ha ocurrido, y casi siempre van en grupos de tres que se muestran tan poca expresión en sus rostros que les hacen no parecer humanos.

     El informe típico sobre Hombres de Negro es más o menos como sigue: poco después de haber observado un OVNI, el sujeto (que puede ser un testigo o un investigador) recibe una visita. Con frecuencia, esto ocurre tan pronto que todavía no se ha producido un informe oficial ni una publicación. Los visitantes no pueden haber obtenido de forma normal la información que sin duda poseen: nombres, direcciones, detalles acerca del incidente y de la gente implicada. La víctima está, casi siempre, sola en el momento de la visita, generalmente en su propia casa. Sus visitantes, que suelen ser tres, llegan en un gran coche negro. En Estados Unidos suele ser un prestigioso Cadillac, pero pocas veces de un modelo reciente. Al mismo tiempo, aunque se trata de un automóvil antiguo, lo más frecuente es que esté en perfectas condiciones, que esté escrupulosamente limpio por dentro y reluciente por fuera, y que presente incluso el inconfundible olor a “coche nuevo”. Si el sujeto anota el número de matrícula y lo investiga, descubre siempre que se trata de un número inexistente.

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